Apple muestra al mundo el iPad
Meses y meses de especulación llegan a su fin con la salida en escena de Steve Jobs y la presentación en sociedad del famoso tablet o como le llamaremos a partir de ahora iPad.

Básicamente se trata de un dispositivo de algo menos de 10 pulgadas que viene a cubrir un hueco entre el teléfono móvil y el ordenador portátil. No estoy muy seguro de que exista ese nicho y esa necesidad, pero lo sabremos mucho mejor cuando el iPad esté disponible y los desarrolladores le saquen partido. Recordemos que muchas personas pensaron que el iPhone era demasiado grande y pesado como para resultar útil como teléfono, hasta que probaron uno.
¿Cambiará el iPad la forma en que consumimos algunos contenidos multimedia como periódicos o libros? Es demasiado pronto para saberlo pero está claro que augura nuevas formas de distribuir los contenidos, formas mucho más participativas.
Dejando de lado mi lado geek (en esta página de Apple tenéis todas las características técnicas del producto) pienso en las utilidades del iPad en mi día a día. Está claro que cuenta con las aplicaciones de navegación web, correo y fotos a las que estoy acostumbrado y que espero en un dispositivo de estas características. Me resulta interesante la aplicación de Brushes porque me parece muy natural el gesto de crear o retocar imágenes con los dedos, en este sentido puede ser muy interesante lo que aparezca para el iPad.
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En la página de producto todavía no hablan de precio aunque las versiones de Steadicam que se usan profesionalmente pueden llegar a costar varios miles de dólares. No le veo la gracia a usar una Steadicam para un dispositivo que actualmente tiene una cámara de bastante baja resolución, pero quien sabe... si Apple actualiza este año la cámara del iPhone quizás esta Steadicam pasará a tener mayor utilidad.



Un alto ejecutivo viene un día y dice: “Necesitamos filtrar una información específica. Tienes algún amigo con el que podamos contar? Llámale y manten una conversación, después le mencionas lo que queremos y le sugieres que si dicha información se publicara tampoco pasaría nada… ¡pero no lo hagas por e-mail!”



