
La verdad es que hace mucho tiempo que no miro la televisión y creo que gran parte de la culpa se la lleva el modelo actual, con largos espacios para la publicidad, y su triste programación (¿Belén Esteban?, ¿otra vez la primera temporada de los Simpsons?, no gracias). Observaba, con cierta envidia, cómo lo tienen montado los americanos (televisión por cable con muchísimos más canales que Digital + o mejor calidad que Ono, Netflix, iTunes Store...) y yo me preguntaba, ¿y por qué nosotros no?
Hasta la fecha había estado usando mi Macbook Pro (vía MiniDisplay Port a HDMI para el vídeo y vía jack el sonido a unos altavoces) con Plex para ver películas y series en alta definición en mi televisión, a todas luces un engorro: muchos cables y mucho espacio ocupado en el disco duro (una película media en alta definición puede ocupar perfectamente 15GB). Así que cuando el día 1 de septiembre Steve Jobs anunció que su hobby, el Apple TV, se veía renovado (sus características y las del servicio), lo tuve claro, me lo iba a comprar.
La semana pasada,y gracias a Albert Pamies, me hice con tan preciado tesoro (traído directamente de la Apple Retail Store de la 5ª Avenida, en Nueva York). Aún así, hasta ayer no encontré ningún hueco para poder meterle mano al aparatito más a fondo (aprovecho para decir que desde ayer por la noche ya está disponible el alquiler de películas -pero no series- en iTunes, vía este link, aquí tenéis las condiciones y aquí el FAQ-, me ha sorprendido gratamente ver que algún trailer está en catalán, aunque los precios de los alquileres y compras me parecen un tanto elevados).
Que el Apple TV 2G se ponga a la venta en nuestro país es algo inminente, ¿precio?, 99€ en el mejor de los casos, 129€ en el peor.
Sigue aquí »